El testimonio de Karla: catolicismo mezclado con nueva era

El testimonio de Karla: catolicismo mezclado con nueva era

Espero que mi testimonio sea de utilidad. Me costó trabajo organizar mi cabeza para poder escribirlo, porque últimamente me encuentro muy confusa respecto a mí misma. A pesar de estar trabajando en mi personalidad, el ambiente en el que vivo no ayuda mucho porque es muy conflictivo. Pero bueno, espero poder darme a entender.

Para bien mío nunca me alcanzaba para consultar videntes, ir a retiros espirituales o tomar cursos new age, casi toda la información que tenia sobre estos temas estaba almacenada en la computadora.

Siempre fui algo escéptica, me parecía que el camino espiritual no podía ser fácil, no me convencía cualquier persona que se dedicara a temas esotéricos, a la mayoría los veía como charlatanes. Yo ubicaba en mi mente a las personas iniciadas como más avanzadas espiritualmente, dedicadas a algo más que a acumular dinero, con gran sabiduría, dispuestas a ayudar, etc. Sin embargo, siempre me dieron mucha curiosidad los temas esotéricos y de misterio. Solo con mi madre podía hablar todo lo que quería sobre todo esto.

Respecto a los antecedentes, mi familia materna era católica “moderada”, acostumbraban ir a misa los domingos y asistir a las fiestas de la iglesia como solía ser tradición. Actualmente mis tíos y mis primas son prácticamente ateos.

Mi familia paterna fue muy creyente, eran católicos y supersticiosos, devotos de la virgen de Guadalupe y del Señor de Chalma; también tenían la costumbre de visitar curanderos muy seguido, para ellos era como ir con el médico. Siempre han tenido una marcada paranoia de que alguien los embruje y una visión muy negativa de la vida. Aprendieron la lección después de haber gastado mucho dinero en curanderos que no lograron salvar la vista de mi abuela.

Hoy en día, mis primos ya no creen en nada de esto, sin embargo, mi abuelo y mis tíos siguen practicándose limpias temerosos de que les hagan brujería.

Hasta hace muy poco nosotros todavía acostumbrábamos ir a “pedir” a la virgen o al sr. de Chalma, cuando teníamos problemas de algún tipo.

En mi infancia mi madre se interesó mucho por la ufología. En esa época daban muchos programas de ETs en la tv. Ella compró varios libros que trataban de enigmas y misterios, y yo crecí viendo estos programas y hojeando estos libros. Para mí todo esto siempre fue ciencia ficción.

De niña le tenía mucha fe a la virgen de Guadalupe; había una imagen en mi recamara a la que le rezaba antes de dormir.

Después, ya de adolescente, me hice muy aficionada a la literatura, sobre todo a las leyendas e historias de misterio y terror, también me gustaba mucho la mitología y la historia de las civilizaciones antiguas Antes de dormir acostumbraba hacer una breve oración a Dios, pero era más como una petición para que me fuera bien al día siguiente y para que protegiera a mis seres queridos y a mí.

En la preparatoria me dio una depresión muy fuerte. Recuerdo que fue como una decepción muy grande de la vida, donde comencé a cuestionarme todo, no creía en nada, además me desagradaba mucho la escuela católica en la que estudiaba. Había en mí una gran rebeldía y odio hacia todo. Durante esta etapa, me sentí identificada con las letras de varios grupos, que cantaban sobre la inconformidad con la sociedad y la vida.

Después de unos meses supere esta depresión y mi carácter volvió a la normalidad. Pero mi afición a las temáticas oscuras no cambió, seguía escuchando la misma música, porque me gustaba como expresión artística, por sus arreglos musicales, la poesía de sus letras, el estilo de sus intérpretes, etc.

Ya en mi adultez, tuve un brote muy fuerte de acné tipo conglobata. Los tratamientos convencionales no me hicieron ningún efecto, porque el problema era hormonal.

Investigué mucho de tratamientos definitivos a esa enfermedad. Leí acerca de curas casi milagrosas basadas en el naturismo y la medicina alternativa; además como la industria farmacéutica no da curas definitivas, porque es un gran negocio encargado de mantener a la gente comprando medicamentos para solo aliviar sus síntomas temporalmente. Abandoné el tratamiento porque aparte de ser costoso, tenía varios efectos secundarios.

Preferí hacer un tratamiento alternativo, así que cambié mi alimentación por una más naturista, probé varias dietas, me aplicaba menjurjes en la piel y hacia ejercicio regularmente. Me agradaba practicar yoga como una terapia de relajación y para mejorar la condición física. Todo esto mejoró mi salud, me sentía mejor, y mi piel también mejoro mucho.

Eventualmente me fui interesando en otras lecturas nueva era, como civilizaciones perdidas, extraterrestres, teología, metafísica, astrología, quiromancia, etc. Muchas veces no lograba relacionar una cosa con la otra, pero igual yo leía de todo.

Mi tema favorito era la astrología. Investigaba todo lo que podía sobre este tema, y era seguidora de varios astrólogos por internet.

Unos años después, tuve un nuevo brote de depresión, esta vez, se complicó con ansiedad, lo cual derivó en fobias y crisis. Sin embargo, nunca fui con ningún médico, porque no creía en la medicina alópata, ni en los psiquiatras. Pensaba que mi problema era simplemente estrés, así que probé algunas terapias de relajación que al principio me ayudaron bastante, pero fueron perdiendo efecto.

Se complicaron las cosas y suspendí la universidad porque tenía muy bajo rendimiento; no me podía concentrar, se me olvidaba lo que estudiaba, me bloqueaba en los exámenes, me costaba mucho asistir a clases y relacionarme con los demás

Estaba convencida de que era un bloqueo por un conflicto no resuelto en una vida pasada, esa explicación le di. Quería asistir a una terapia regresiva, no importaba a que parte del país tuviera que ir para encontrar a un experto en el tema.

Había estaba leyendo sobre los evangelios gnósticos y sobre el cristianismo primitivo, todo desde el punto de vista new age. A veces leía algunas cosas que me parecían muy confusas sobre Jesucristo, así que empecé a leer el Nuevo Testamento. Además, visitaba paginas cristianas, solo para ver que decían, completamente escéptica, pero algunos de sus análisis me parecieron muy convincentes. Investigué más, y vi lo que decían sobre la nueva era. Me di cuenta con horror de la situación mundial, y lo desviada que estaba de la verdad.

Al principio no fue difícil desprenderme de las ideas nueva era; eliminé todos los libros, la música que considere mala, y toda la información de mi computadora, y deje de seguir a varios ocultistas por internet. Hice mis oraciones de arrepentimiento, comencé a leer la Biblia y traté de seguir una vida cristiana.

Pero a veces cuando leía ciertas partes de la Biblia sentía que iba a ser castigada, porque no estaba siguiendo todos los mandamientos como debía de ser, que en realidad era tibia, que no me estaba desprendiendo lo suficiente del mundo, me imaginaba a Dios molesto conmigo. No sabía cómo acercarme a Él, le tenía mucho temor.

Entonces trate de investigar más, de buscar estudios bíblicos, porque no estaba interpretando bien el nuevo ni el viejo testamento.

Estaba obsesionada con las cosas que hacía bien y las que hacía mal y con el infierno, temía por los seres queridos que eran ateos, católicos, nuevaeristas, etc. Me sentía observada todo el tiempo.

Distorsione todo en mi cabeza y volví a aislarme de todo porque sentía que así me alejaría del mundo y de su corrupción; en todas partes creía ver algún símbolo satánico.

Me sentí mal porque yo había tenido influencia sobre mi familia hablando como loca sobre la astrología y otros temas new age. Naturalmente no me tomaron en serio cuando vieron que mis creencias y hábitos cambiaron, por ejemplo, cuando dejé de usar cierta ropa, de ver ciertos géneros de películas, de hablar de ovnis, etc.

Decidí ya no hablar de Dios, ni de la Biblia, ni de nada parecido porque siempre era malinterpretada, terminaba avergonzada porque no tenía como hablar de estos temas si yo no era un ejemplo de buena cristiana, estaba muy lejos de serlo ya que mi situación psicológica seguía siendo un problema, porque no había logrado vencer la depresión, la ansiedad, ni las crisis.

Pensaba que lo estaba haciendo todo mal, no me creía digna de la Gracia de Dios, seguía sintiendo que estaba molesto conmigo, porque no estaba dando buenos frutos. Estaba harta de mí, de pecar y arrepentirme en un ciclo sin fin.

Llegó un punto en que creí que ya no podría cambiar, y no soportaba el simple hecho de existir, de ser yo. Sentía un caos en mi cabeza. Tenía tan fija en mi mente la idea del suicidio que lo planeé todo, pero no pude llevarlo a cabo.

He pasado de empleo en empleo así que familia siempre me recrimina no haber concluido mis estudios y no conseguir un buen trabajo, no durar en ninguno, etc. En fin, he tenido muchos conflictos en estos últimos meses.

Semanas después decidí intentar de nuevo, ahora a otro ritmo, tratando de no dejar crecer mis obsesiones ni perder contacto con todo.

Por ahora lucho por reintegrarme a la sociedad, y de sobrellevar mis conflictos psicológicos lo mejor que puedo, orando a Dios; así que espero escribirles pronto un testimonio de auténtica fe y regreso a nuestro Creador.

Ojalá esta comunidad crezca muchísimo mas, que se unan a ella tanto ex nuevaeristas como personas con antecedentes diferentes y que la información que aportan llegue a muchísima más gente.

Muchas bendiciones a todos.

Atte. “Karla”

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