Preguntas y respuestas: ¿Cómo probar a los espíritus?

Preguntas y respuestas: ¿Cómo probar a los espíritus?

En esta ocasión presentamos una de las preguntas enviadas a nuestra comunidad que nos pareció excelente compartir, ya que parece ser una duda recurrente relativa a la forma como podemos discernir y probar a los espíritus.

Pregunta:

Estimada Arella y comunidad de camino al regreso, les agradezco toda la información que nos comparten en artículos y videos de testimonios. En mi caso, yo también he vivido un entorno psíquico toda mi vida, desde la infancia. Fui identificada como niña cristal ( a veces me decían que indigo o que era del rayo azul… creo que ni los canalizadores se ponían de acuerdo ) y siempre tuve premoniciones, podía ver seres, tuve sueños predictivos, etc. Ahora que he salido del engaño de la nueva era, he notado que sigo teniendo algunas características intuitivas espontáneas, pero trato de no tomarlas muy en cuenta porque sé que a través de esas capacidades es como el enemigo nos manipula.

Mi pregunta es al respecto de los sueños, las sanaciones, los milagros y cómo saber si es Dios o tu ángel de la guarda que te comunica algo, o si es el enemigo. Me ha costado mucho poder hacer la distinción porque aún tengo sueños y siento intuiciones, aunque trato de ya no hacer tanto caso como antes. ¿Qué me pueden comentar sobre éste tema?  ¿creen que todo lo que uno reciba en sueños o en sincronías es del enemigo nada más? muchas gracias.

Respuesta:

Esta es una excelente pregunta y algo que teníamos tiempo queriendo aclarar. Para poder empezar a responderte, debemos comentarte las dos posiciones básicas entre las personas que se dicen Cristianas en lo que respecta a los dones espirituales.

Por un lado tenemos a los continuacionistas, que son aquellas personas que se alinean con los grupos carismáticos y pentecostales. Ellos afirman que todos los dones espirituales están activos actualmente: el de lenguas, el de sanación, el de hacer milagros, el de expulsar demonios, comandar al clima, etc etc. Por tanto, este grupo es altamente vulnerable a los engaños del enemigo, porque no entienden que el enemigo también puede hacer cosas “milagrosas”, puede sanar, puede impartir su versión de lenguas ( la versión que vemos actualmente y no la verdadera, que era el don sobrenatural de hablar en otros idiomas ) etc.  Este grupo también tiende a asignar a cualquier persona el título de “apóstol” y decir que como son apóstoles modernos, tienen la capacidad de hacer todo esto y mucho más.

Por otro lado tenemos a los cesacionistas, que son personas que afirman que la mayor parte de los dones espirituales terminaron o cesaron al cumplir sus propósitos, cuestión que el Apóstol Pablo confirmaría en sus epístolas, y que actualmente una persona no tiene el poder de Dios para sanar, para hacer milagros etc de la misma forma sobrenatural que tenían los apóstoles. Sin embargo, Dios sigue haciendo milagros y sanando en base a su voluntad perfecta, pero no lo hace específicamente solo a través de una persona que se identifica como “apóstol”.

Tenemos que recordar que hay dos requisitos básicos para ser considerado apóstol en toda la extensión de la palabra: la primera: que haya visto a Jesucristo resucitado, y la segunda, que haya sido designado como apóstol directamente por Jesucristo. Podemos ver que actualmente, eso ya no está sucediendo, porque ninguno de los apóstoles modernos vieron a Cristo ni fueron nombrados directamente por Cristo.

Cuando hablamos de probar a los espíritus, tenemos que tener un conocimiento amplio sobre la Palabra de Dios, así como un conocimiento de las estrategias y tretas del enemigo. Sin tal conocimiento, es muy fácil ser engañados, porque el reino espiritual es donde están tanto los espíritus engañadores, como donde está nuestro Creador. Este reino espiritual es totalmente extraño para el humano, quien ha vivido en lo material desde su nacimiento, y está velado precisamente por su protección.

Podemos decir que tanto el enemigo como nuestro Creador pueden usar mecanismos similares de comunicación, como lo son los sueños por ejemplo. Las intuiciones pueden ser parte del don de discernimiento o de conocimiento, esa vocecita que nos dice si alguien es un mentiroso o verdadero. José en la Biblia tenía la capacidad de interpretar los sueños de manera correcta, cosa que ni los adivinos y brujos del rey podían hacer. Daniel habló con ángeles.

Sin embargo, lo que marca la diferencia para saber si algún sueño, mensaje o experiencia viene realmente de Dios serían los siguientes puntos:

  • En ninguna de las experiencias de la Biblia se menciona que la persona haya “buscado” activamente el contacto a través de prácticas paganas. Es decir, ponerse a meditar, en contemplación, o en cualquier forma que genere un estado alterado de conciencia diferente al de alerta, es un método indudablemente de contacto con el enemigo. Al enemigo le “urge” ponerse en contacto con las personas, porque su trabajo está en engañarlas, y tiene a la Biblia en contra pues teme que la gente la lea o crea en lo que dice… porque así la gente no se dejaría engañar… y él no tendría ningún poder. Por tanto cualquier técnica de este tipo para “comunicarse con Dios” es altamente peligrosa.
  • Cualquier forma de comunicación que derive del espiritismo, consultar adivinos, a los muertos, o cualquier cosa de la nueva era o del paganismo o del ocultismo… es obvio que no otorga una comunicación con Dios… porque la Palabra de Dios es clara que Dios detesta esas prácticas.
  • Cualquier forma de comunicación que contradiga la Palabra de Dios o se salga de sus parámetros, no puede ser de Dios sino del enemigo. La serpiente viene haciendo lo mismo desde la caída de la humanidad, usando las indicaciones de Dios y torciéndolas, cuestionándolas. Y lo sigue haciendo hasta la fecha.
  • Cualquier predicción que no pase, automáticamente se sabe que no viene de Dios. A los falsos profetas los apedreaban en el Antiguo Testamento… actualmente ya no se hace esto, pero les aguarda el lago de fuego a quienes tengan el atrevimiento de decir que Dios dijo algo que realmente él no dijo. Allí tenemos ya a gente como los pastores de Bethel que cuando sus alumnos los increpan de que una profecía que dieron no sucedió, ellos dicen que no siempre las profecías se cumplen, y sacan miles de excusas.
  • Otra cosa importante: el Creador actualmente por lo general se centrará en comunicar lo que corresponde a ti y a tu vida, y muy escasamente hablará sobre los demás. Esto es porque ya tienes una relación personal con él, y su Espíritu Santo trabajará en directo con tu vida y tus circunstancias específicas. Aquellas personas que interfieren con comentarios como : “Dios me dijo anoche” o “la virgen te manda un mensaje” o “mis ángeles me dijeron que te dijera” están en grave peligro de estar dando falsos mensajes que en realidad vienen del enemigo, y programando mentalmente a la persona, igual que como lo hacen los psíquicos y los adivinos en sus consultas.
  • Podemos ver en la Biblia que en todos los encuentros “sobrenaturales” las personas no estaban ni meditando ni buscando la comunicación, sino que simplemente sucedió. Por otro lado, un punto común es el respeto y reverencia, incluso temor que las personas sentían cuando un ángel se aparecía con un mensaje, o como Moisés cuando habló con Dios, quien se presentó como una zarza ardiente y con el nombre de YO SOY (precisamente para que no se hicieran imágenes de él ni le pusieran cierto nombre.)  Nuestro punto de vista es que una aparición sobrenatural no es muy utilizada por el Creador a menos que sea demasiado esencial para el plan de la redención de la humanidad. Podemos compararlo con una granja de pollitos… se sabe que en las granjas de pollitos recién nacidos, los humanos evitan mostrarse demasiado ante los pollitos porque muchos son muy nerviosos y para ellos es un trauma ver a un humano acercarse, aún si viene solo a alimentarlo o a curarlo. Muchos pájaros comparten esa característica de morir de un infarto si una persona los agarra. No se trata de que los humanos nos de un infarto por ver a un ángel (aunque podría darse el caso en alguien con problemas cardíacos…) pero ciertamente es una experiencia que provoca cierto estrés en la psique humana, y lo decimos por experiencia, porque todo lo vivido en la nueva era nos dejó el sistema nervioso destrozado. Somos de la idea de pensar que el Padre permitió limitadas experiencias de éste tipo solo cuando fue muy necesario, y que no es partidario de aparecerse a medio mundo, como tantos profetas claman que ven diario a Cristo… cuando en realidad el enemigo sí es muy prolífico en apariciones paranormales, porque por un lado, le vale un pepino si nos causa trauma o nos asusta, no le importamos para nada, y por el otro, le urge tener más y más gente engañada para su agenda.
  • Cualquier espíritu que tome para sí las oraciones o pida adoración para sí mismo, es un demonio. Cuidado Católicos, porque las apariciones de María son demoníacas, ella nunca pediría que se le orara a ella, y ningún santo apreciaría que se le pidan favores, y el papa no debería aceptar reverencia. Cuidado a toda la gente que sigue a ángeles, porque ellos jamás aceptarían que se les pidan cosas a ellos ni tendrían contacto con los humanos a menos que el Creador expresamente lo permita, para un plan global, lo cual fue el caso antes de la venida de Cristo, pero no lo es ahora que ya tenemos las Escrituras.
  • El Creador nos indica que la forma de contactarlo es en oración sincera, sin rituales, como platicarías con tu papá o tu mamá, haciendo tus peticiones y confiando que lo que se reciba es para tu mejor beneficio. A veces algunas personas hemos recibido sueños predictivos cuando el Padre iba a enviar algo a nuestras vidas que era de bendición, así como pudimos haber recibido algunas advertencias, pero esto claramente se cumplía y/o era en armonía con su Palabra. Pero también hemos recibido sueños mentirosos, que buscaban programarnos mentalmente y esos venían del enemigo, por tanto es vital acrecentar el discernimiento a través del conocimiento de Dios y de su Palabra, y no ser ignorantes de las doctrinas y engaños del enemigo.  Por lo general vas a ver a Dios actuar en tu vida con acciones y situaciones concretas, más que con experiencias sobrenaturales.
  • Estamos de acuerdo con el cesacionismo en lo que corresponde a los dones y milagros que los apóstoles hacían. Ya hemos dicho que el don de lenguas era el de poder hablar en otros idiomas sin haber tenido que ir a aprenderlos primero, y era NECESARIO para poder comunicar el evangelio con rapidez en esos momentos en que el Cristianismo nacía. Los milagros, tanto los realizados por Cristo como por los apóstoles, eran necesarios para probar tanto la divinidad de Jesús como el hecho de que los apóstoles fueron nombrados directamente por Jesús y podían sanar, expulsar demonios, etc. El tema de la expulsión de los demonios ya no es como antes… pues ahora una persona específica no tiene ese poder, por tanto todo el tema de los sacerdotes exorcistas es una fuente de gran entretenimiento para los demonios. Ni mucho menos los nuevaeristas que te dicen cómo quitarte larvas y parásitos astrales… solo se llenan el bolsillo con tu dinero. Actualmente para que una persona se libere de la influencia del enemigo, debe nacer de nuevo, debe arrepentirse, debe pedirlo al Padre, debe mostrar frutos dignos del arrepentimiento, es decir, ya no seguir con la misma vida pecadora de antes.  Pero la gente confunde el cesacionismo con decir que Dios ya no hace milagros y no sana, etc. Dios es soberano y puede hacer lo que quiera, y sigue haciendo milagros… simplemente el hecho de salvar a alguien y hacerlo nacer de nuevo es un milagro… pero ya no se hace a través de una persona específica como los apóstoles lo hicieron, porque YA NO ES NECESARIO para el propósito específico de dar a conocer el evangelio. Actualmente cualquiera puede leer el evangelio y considerarlo, incluso gratis por internet, así que no son los mismos tiempos que cuando los apóstoles recién iniciaban y obtuvieron esos dones con un fin ESPECÍFICO.
  • El plan del Padre es la salvación de tu alma eterna. Cualquier mensaje complaciente que te desvíe hacia sanaciones, prosperidad y “tu mejor vida ahora”  ( …y tu peor vida después… en el infierno ) no es del Padre.

Puntos de discernimiento de las visitas “angélicas” (para saber si son ángeles de Dios o ángeles caídos)

  1. El mensaje angélico será verificado por la Palabra de Dios, nunca violará, confundirá o torcerá la Palabra escrita de Dios. Los ángeles no se la pasan canalizando a través de angelólogas, que aparte de todo hacen negocio con los mensajes.
  2. Una visita angélica, si es que sucede, será para promover la voluntad de Dios, no adularte, complacer tus deseos como el genio de la lámpara, ni promover la oscuridad.
  3. Si el espíritu te dice que es el espíritu de un familiar o amigo muerto, entonces NO es un ángel de Dios. Los ángeles de Dios no habitan los cuerpos humanos ni se unen a los espíritus humanos. Los ángeles de Dios no llaman la atención a otros seres además de Jesús y el Padre. Y los muertos NO pueden hacer contacto contigo.
  4. ¿Este espíritu socializa, te seduce, se presenta como un extraterrestre o llama gemela y/o pasa un tiempo indebido contigo? No es un espíritu de Dios.
  5. ¿Este espíritu usa cosas físicas para impresionarte? visiones, sonidos, colores, lo “sobrenatural”; entonces no es un espíritu de Dios. Los ángeles de Dios entregan mensajes al pueblo de Dios y luego desaparecen. No “frecuentan” a los humanos.
  6. ¿El espíritu te halaga e infla tu orgullo? No es uno de los ángeles de Dios.
  7. ¿Intenta el espíritu forzarte a hacer algo en contra de tu voluntad? Este no es un verdadero espíritu de Dios.
  8. ¿El encuentro espiritual dio fruto espiritual? Los ángeles son enviados a liberar al pueblo de Dios, llevar el mensaje de Dios y ayudar a promover el plan de Dios a través de su pueblo. Los demonios de Satanás vienen a engañar, destruir, y confundir.

Conclusiones finales

El hecho que una persona sea más intuitiva de manera natural o de nacimiento no es un problema en sí. Sería como decir que tener un cuchillo es un problema… es solo un problema si se usa inadecuadamente porque nos podemos lastimar. José no era un endemoniado por tener la capacidad de ver cosas en sueños, Daniel no era un místico por hablar con ángeles. Pero lo que tenemos que entender es que esas cosas ocurrieron en un momento del tiempo en que fueron necesarias, para que se construyera el texto de la Biblia que hoy en día podemos leer. Todo tiene un propósito en específico, al momento en que Jesús ya vino y ya pagó con su vida por nosotros, ya no es necesario hacer más prodigios y señales milagrosas masivas, porque actualmente estamos siendo salvos por fe, y la fe es la confianza en aquello que NO SE PUEDE VER.

Jesús dice que a una generación incrédula no se les dará una señal. Si estamos siendo salvos por FE… ¿no sería trampa estar pidiendo milagros y señales para tenerla?  nuestro Creador está evaluando quienes realmente tienen fe y le aman, porque esos entrarán al reino de los Cielos. A él no le interesa hacer malabares y fuegos artificiales para convencer, porque al contrario, nosotros somos los interesados en pasar la prueba y entrar al Cielo. Y bien hace la Palabra de Dios al advertir de señales y prodigios mentirosos.

Nuestra comunidad ha visto muchos milagros de gente que ha salido del engaño, y en ninguno de los casos hubo apariciones o experiencias paranormales espectaculares. No vamos a negar que el Padre pudiera usar un sueño, una coincidencia para dejar un mensaje o incluso sembrar una respuesta en nuestro corazón cuando más la necesitáramos. Pero si nos estamos basando en las habilidades psíquicas de una persona para poder “escuchar” a Dios, entonces toda la gente que no las tiene desarrolladas se perdería. El plan de Dios salva incluso a los más incultos, más sencillos, los que a lo mejor nunca han tenido alguna visión ni un sueño ni un mensaje. Si ustedes se ponen en el papel de nuestro Creador, ¿sentirían que para él valdría menos un hijo que no tiene capacidad psíquica para supuestamente poder escucharlo?

Sabiendo que el enemigo miente sin remordimiento y está muy activo actualmente con sus engaños, tenemos que saber discernir y poner a través de muchas pruebas y filtros cualquier cosa de origen espiritual. El primer filtro es la Palabra de Dios. El segundo, dar un tiempo para ver los frutos de aquello que experimentamos. Por ejemplo, si sueñas que tienes que hacer cierto viaje con cierta persona para poder “conectar con Dios” en unas meditaciones, entonces ya sabes que esto no es de Dios. Si un ser te dijo que tu alma gemela no es tu marido y que lo dejes por otro…. eso obviamente contrapone con los mandamientos de Dios.  Debes tener siempre en mente que Dios quiere el bien último de que salves tu alma y regreses con él. Cualquier otra cosa: un novio o novia, cierto trabajo, un mensaje para otra persona… procura filtrarlo varias veces por la Palabra de Dios e incluso dar un buen tiempo antes de tomarlo como mensaje de Dios o querer tomar acciones al respecto.

El discernimiento se irá construyendo con el tiempo. Así mismo, como el Espíritu Santo habita en los creyentes, él será quien te irá guiando en casos específicos que te sucedan.

Analicemos lo que la Biblia nos dice:

1 Juan 4 

El Espíritu de Dios y el espíritu del anticristo

 Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.

En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;

y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.

Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye.

Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.

El hecho de CONFESAR  a Jesucristo no quiere decir solamente mencionar su nombre, clasificarse a uno mismo como Cristiano o incluso ser parte de una congregación. Confesar a Cristo no es solo con meras palabras, sino con hechos, con la vida y frutos de una persona que se dice Cristiana. Por sus frutos los conoceréis, esta es la verdadera forma de poner a prueba no solo a los humanos, sino a los espíritus. El fruto que finalmente Dios desea para nosotros y que nosotros deseamos (aunque estando en este mundo a veces no lo entendamos) es volver al Cielo con él. Si tu esperas frutos de abundancia, dinero, posesiones, parejas, etc… pero que no se alinean con que puedas ser salvo cuando mueras, entonces esos frutos están envenenados y no son buenos.

Es como si buscaras que te regalaran un Porsche un día antes de que fueras a morir al chocar con él. ¿Si pudieras elegir, no elegirías mejor no morir,  que el Porsche?  el enemigo te da el Porsche sabiendo que al día siguiente lo vas a chocar, vas a morir y él puede tachar otro nombre de la lista en el libro de la vida.

Una frase que nos gustó mucho, es la siguiente:

¿Quieres oír a Dios hablarte? lee la Biblia. ¿Quieres que Dios te hable en voz alta? lee la Biblia en voz alta.

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