El Testimonio de Rocío: Esquizofrenia, Thetahealing, Llama Gemela y Nueva Era

El Testimonio de Rocío: Esquizofrenia, Thetahealing, Llama Gemela y Nueva Era

Nota inicial de Arella: El tema de la esquizofrenia no lo habíamos tocado muy a fondo por lo cual creo que este testimonio es muy importante. En uno de mis videos testimoniales hablo de cómo al entrar a la wicca y la nueva era, empecé a tener temor de estar esquizofrénica, por aquello de escuchar voces y sentir interacción dentro de mí con diversas personalidades que parecían ajenas a mi persona. Lo interesante es que nunca antes tuve eso, y que al salir de la nueva era, tampoco se ha vuelto a manifestar. Es nuestra sospecha que la esquizofrenia en algunos casos puede estar muy ligada con la intervención interdimensional. Muchas personas que hemos pasado por actividad paranormal somos altamente sensibles al entorno psíquico y esto acrecienta la sensibilidad a captar energías invisibles para el ojo humano, lo cual es catalogado como desórdenes mentales, cuando en realidad en muchas ocasiones puede ser solamente el tener una “antena más sintonizada al mundo espiritual” de lo normal.
Gracias por abrir este espacio Arella. Primero, me gustaría compartirte que desde que abriste la primera página de Facebook te seguía. Acerca de llamas gemelas. Para ese momento yo estaba totalmente pérdida y fue reconfortante que a la vez que Dios me tomaba de vuelta, cerraste la página, abriste un blog y luego otro, lo que iba leyendo era lo que iba descubriendo, esa verdad que en el entorno que me desarrollaba era ajena y rechazada tajantemente. Con los testimonios y la información me sentía apoyada y cobijada. Gracias por tu labor y por alzar la voz…
Mi historia pasa por muchas etapas muy similares a todos los testimonios que están en el blog. Tengo 26 años y me metí hasta lo más profundo de estas “técnicas” y gracias a Dios, la gran mayoría de mis amigos y familiares nunca aceptaron mis invitaciones insistentes…
En orden cronológico creo que todo esto se remonta a condiciones familiares disfuncionales, mis padres son divorciados y la separación que se presento a mis 4 años, fue de forma muy abrupta, dolorosa y ciertamente caótica. Crecí solo con mi papá, y familia paterna, con cierto sentido de abandono y falta de pertenencia. Cuando era muy pequeña, algunos de mis familiares mencionaban reiteradamente que mi madre y mi abuela materna eran brujas, aseguraban que sí mi padre y nuestra familia teníamos problemas y adversidades, era por causa de mi madre. Afirmación que evidentemente era falsa. Y que me causaba enojo, duda y desconcierto. La separación de mis padres fue muy turbulenta y mi madre al decidir divorciarse provocó una reacción inesperada en la familia, quienes decidieron llevarnos solo con papá. Hasta los 23 años conocí a mama. Y a pesar de que mi familia paterna se decía católica, existían estas creencias mágicas de “mal de ojo”, “amarres”, “mala vibra” etc. Y esto se resolvía a través de acudir con chamanes o personas con “dones”. Se que varios de mis familiares acudían a “curarse” con ellos, aunque siendo adolescente, no lo hablaban abiertamente. Creo que desafortunadamente por la forma en como decidieron aún sobre mi madre, arrebatando a sus hijas, poco a poco fue llevando a la familia a más desintegración…

Desde muy pequeña tenia pesadillas frecuentes, que a los 15 años fueron cada vez más frecuentes. Posterior a esto inicie con un delirio de persecución, creía que la gente leía mis pensamientos, y en consecuencia me respondía. O simplemente que me atacaban. De hecho, sí entablaba conversaciones reales con las personas, pero lo que yo escuchaba era una respuesta totalmente diferente a lo que ellos hablaban en realidad, y esto lo verificaba posteriormente con personas que también estaban conmigo quienes negaban lo que yo había escuchado.Escuchaba ataques, humillaciones hacía mi o mi familia, burlas… a lo cual no respondía, tenia cierta conciencia al comprender que las personas con las que conversaba no estaban diciendo eso y que yo estaba “alucinando”, pues eran familiares o amigos que tenían cariño hacia mí. Esta situación llego a tal grado de asustarme y paralizarme hasta el punto que durante varios días no dormía, procuraba no hablar con nadie para no tener ese estímulo de escuchar “voces”. Tenía muchísimo miedo y creía que tenía espíritus malignos dentro. A esta edad me llevaron al psiquiatra, quien evidentemente diagnosticó Esquizofrenia Paranoide. Y aquí empezó mi odisea…
Empece a tomar antipsicóticos, que “callaron” las voces y empece a tener mejor funcionamiento social. Procuraba escuchar mejor. Aunque seguía escuchando de vez en vez. Tuvimos que probar varios medicamentos porque todos me causaban reacciones adversas que no eran tolerables, como galactorrea (salida de leche de las mamas), parkinsonismo (temblaba como si en realidad tuviera parkinson), somnolencia y aumento de peso. Por este motivo me cambiaron una y otra vez los medicamentos hasta que, el que menos molestaba, pues era el que causaba somnolencia…

Es curioso que después de ese brote psicótico, solía decirle a mi familia que lo que en realidad había sucedido fue que “me llevo el OVNI”. Y solíamos bromear y calmar la tristeza de la pérdida de mi salud y estabilidad emocional y también de sueños y metas a largo plazo.
Esta enfermedad me llevo a una búsqueda, de darle sentido a lo sucedido. Sin embargo poco a poco se desviaba cada vez más mi ansía por conocer a Dios, por tener respuestas, por encontrarme en paz. A través de una tía, quien es una de mis familiares que iba con curanderos y esos personajes; conocí los libros de Brian Weiss, Muchas Vidas, Muchos sabios, el cual es un bestseller a nivel mundial y él, un psiquiatra conocido como terapeuta de vidas pasadas. Casualmente encontré un día en el canal de Infinito, su documental y posterior a ello, causalmente también su libro en una feria de libros que ni planeaba ir. Con esto yo le daba sentido a mi enfermedad, creía que en una vida pasada habría padecido esto y que tenía que aprender la forma de como curarlo o en dado caso manejarlo. Y por ese motivo, decidí estudiar Medicina. En el fondo de mi alma, yo creía que la esquizofrenia era “otra cosa” menos una enfermedad, pero primero tenía que entenderlo desde el área científica para poder abordarlo finalmente desde el espíritu…

Curiosamente, al descargar ésta imagen desde internet, vimos que provenía del sitio web de la Ciudad Virtual de la Gran Hermandad Blanca ( los “maestros ascendidos” – ascendidos del pozo del abismo ) y nos topamos con que obviamente, recomiendan mucho el libro a los visitantes de su blog…

Previo a iniciar mis estudios para medicina, empece a leer muchos libros de Brian Weiss, Wayne W. Dyer, J.J. Benítez, Deepak Chopra que me resultaban interesantes, aunque no todo lo que decían lo tragaba entero. Procuraba aplicar algunas cosas, pero luego observaba que eran poco útiles, o poco prácticas, que escritas resultan muy poéticas, pero que en la realidad solo me sentía más frustrada y triste por lo intangibles y hasta absurdas. Lo que sí, cada uno de los libros de Brian Weiss, básicamente para mí eran como una guía, siendo un psiquiatra muy preparado, me resultaba maravilloso que apoyará todas estas terapias y la forma en que redactaba. Mucho de lo que Brian escribía, que inicialmente parecía un gran alivio para el dolor que albergaba, fue la base para continuar en muchas de las técnicas que poco a poco fui metiéndome.
Así inicie la escuela de medicina. Fueron años duros, por la somnolencia, sin embargo mi familia me apoyaba incondicionalmente y también muchos amigos, así emprendí con la idea de que al terminar la carrera me permitiría un año libre para poder sanar y evaluar no tomar más medicamento. Durante estos 6 años lo que sucedió es que cada vez necesite más dosis y aumentar otros medicamentos sobre todo para dormir.
Durante estas crisis, a los 20 años, conocí a un hombre que era mayor que yo, y que además estaba en varios grupos y técnicas a las cuales me invitó… Él tenía siempre muchas atenciones, me escuchaba, en esos momentos de crisis, y a su vez era su forma de manipulación en forma sutil y muy electrizante. Aún siendo amigos y él teniendo novia, se insinuaba de forma sexual, honestamente siempre estuve en contra de ese tipo de cosas, y tenía clara mi postura acerca de la fidelidad y el respeto hacia mi misma y su pareja; pero con este chico, siempre venía a mi mente, todo se vale, todo está bien. Y de hecho él pensaba de esa manera y lo decía frecuentemente.

Pronto me invito a técnicas como Thetahealing, a la cual acudí y ahí me enrede demasiado con esta técnica. Prometían que podía curar enfermedades y yo desesperada, creyendo en como la vida te pone señales (programadas), que me costaron mucho dinero, amigos y tiempo. (si quieres leer más testimonios sobre el tethahealing, revisa las entradas relacionadas colocadas al final de la página de éste artículo).
Practicaba diario, me metía al ADN 1, ADN 2, y luego a uno más caro, Anatomía Intuitiva, que amorosamente mi familia ayudó a pagar. A pesar de practicar con tanta frecuencia, no veía cambios, ni mejoría, en ocasiones era temporal y el instructor me decía que solía dudar, que mi fe flaqueaba. Eran solo cambios temporales, por vacío y confusión cada vez más aguda y constante. En esta técnica noté poco a poco en todos los practicantes e instructores, un exceso de vanidad, competencia, lucro. Se supone basarse en el Amor Incondicional, pero entre Thetahealers no se practicaba, eso me causaba bastante desconfianza y desconcierto. Se hacían descargas, cambio de creencias, sanar vidas pasadas, ser superior, sanación desde el vientre materno, corte de lazos energéticos, en realidad una mezcolanza de muchas tonterías, en las que perdí mucho tiempo. Iba a sesiones muy seguido, y varios de los thetahealers eran reikistas, angelologos, coach, etc que confirmaban mis ideas de padecer esquizofrenia en otras vidas, reafirmando la perspectiva de vidas pasadas. Después de continuar metida en esto, inicie una relación con el chico que me invitó a thetahealing, la cual duro 5 años de forma intermitente, con maltrato, humillaciones, me negaba como pareja, tenía otras mujeres, sin en cambio estaba a su vez él aprendiendo a ser chamán y leyendo a Jodorowsky, y Claudio Naranjo, eneagrama, constelaciones familiares, thetahealing, programación neurolingüística etc. Siempre recalcaba que yo estaba mal emocionalmente, que necesitaba ayuda psicológica y que por eso la relación no funcionaba. Comentarios que me hacían buscar ayuda desesperadamente, pero recibiendo más tropiezos.
                                                                               
No puede ser casualidad que siempre vemos el tema de mostrar solo un ojo en estos gurús satanistas encubiertos de la nueva era… sutilmente nos dicen a quién le sirven.
A su vez, al continuar sintiéndome vacía, y cada vez más desorientada, empecé a ir con un chamán, que se decía también psicólogo. Tenía buenas intenciones, pero solo me insistía que este chico era mi alma gemela. Yo quería trabajar otros aspectos de mi vida, como mi salud, carrera, familia, y él solía alimentar el apego patológico hacia este chico. Así continuamos por años en los que ni este chico ni yo era feliz, pero solo nos buscábamos por sexo. Era una sensación de vacío y dolor inmenso estar juntos, pero también separados. Que al empezar a leer sobre llamas gemelas, creía empezar a entender que nos pasaba. Le explicaba y él decía sentir lo mismo, pero nos lastimábamos mucho. Frecuentemente yo tenía brotes de psicosis que le asustaban bastante. Y entonces se alejaba o tenía una relación temporalmente. Cuando otra vez estaba “cuerda” me buscaba y así continuaba el ciclo. Después me decía que él se asustaba, pero que sí me quería que sólo era sexo con las chicas. Finalmente deje de ir con el chamán, me pedía ciertos objetos para que fueran programados para “unirnos”, básicamente repitiendo las creencias familiares, que había rechazado de pequeña al estar más consciente.

Yo solía pedir lectura a todo mundo acerca de nuestra relación, a thetahealers, reikistas, a un péndulo que compré, e incluso solicite una lectura de tarot en aquel entonces a Arella, la gran mayoría decía que no era bueno que permaneciera mas tiempo con él, sin embargo las lecturas que yo me hacía a mi misma y los pocos que me decían que sí, eran suficientes para tener una confianza ciega y tonta de que en algún momento podríamos ser felices. Es como cuando todos se dan cuenta de lo nocivo (hasta los propios “sanadores y trabajadores de la luz”) pero yo estaba tan oscura y tan aferrada, que era imposible.
La razón por la que deje de ir con el chamán o psicólogo, fue porque mi madre apareció, después de 20 años, ella revoluciono todo. Creo que si mi madre tuvo que separarse de mi papa, era para poder tener esa fuerza del espíritu para enseñarnos tantas cosas de Dios y de la fe. Fue así como terminé la carrera, con bastante esfuerzo y con la idea más clavada de que, lo que llamaban enfermedad “esquizofrenia”, era algo más.
Un viaje a un congreso, cambio todo. Fue algo muy muy repentino, desde que me preparaba para ir al congreso, tenia mucha ansiedad, miedo, y empezaba a tener ciertas alucinaciones, que pensé que serían pasajeras; así que decidí ir, sola. El congreso sería muy lejos de donde vivía, y desde que llegue sentía muchísimo miedo, me sentía vigilada, cuando llegue a las instalaciones era una escena de horror. Veía caras deformes, escuchaba gritos, que me señalaban, que me ofendían. Sólo fui un sólo día del congreso, el siguiente día permanecí en el hotel casi petrificada, no dormí mucho porque en la noche le marque a este chico, muy asustada. Él nunca quiso decirme lo que le dije, sólo me menciono que le decía cosas absurdas, o que permanecía en silencio en el teléfono por mucho tiempo, que buscaba distraerme con la TV o con canciones, pero que no quería ni prender la televisión, porque creía que malinterpretaría los mensajes. Ya estando en la terminal de autobuses, había muchos gritos, pasaba gente y yo veía que me gritaban o empujaban, las letras en las pantallas se cambiaban, me subí desesperadamente al autobus, con la duda de que era el equivocado, al subir no decía mi destino, sino se cambiaba al momento de que lo leía. Era como una película de miedo. Escuchaba muchas muchas voces, peleándose entre ellas, que si continuaba en thetahealing, que si debía seguir con este chico, que si estaba loca, etc.

Durante el viaje (de más de 12 horas) no pude volver a dormir, de repente empece a recordar toda mi vida, de principio a fin, y muchos sucesos que no tenía presentes; creía que yo moriría y que me llevaban lejos de casa, lejos de mi familia… Era un pánico terrible… Cabe mencionar que llevaba unos meses sin tomar el medicamento. Previo al viaje estaba muy metida en thetahealing y pedía sanaciones a distancia; además llevaba meses queriendo iniciar un curso básico en conjunto con una instructora, que no se daba y no se daba, hasta que en esa época empezaron a llegar personas…
Con lo sucedido en el viaje, decidí dejar de practicar thetahealing. Al principio dudaba y no sabia si era la mejor decisión, pero la decisión estaba tomada. Cancelé el curso, avisé a todos los involucrados, los cuales me tomaron de indecisa y niña por no manejar bien mis tiempos… Sabía que a largo plazo entendería porqué.
Pronto a pesar de querer salir de esto, ingrese a un grupo de AA, que fue muy liberador por la parte psicológica y emocional; sin embargo también poco dirigido por el hecho de apoyarse unos a otros, sin un profesional relacionado con salud mental para dirigir las actividades y la sanación. (Revisa la entrada sobre alcohólicos anónimos al final de éste artículo). Estuve ahí por un periodo de meses, y pronto note que nuevamente era un grupo que por un lado evitaba el alcohol, pero que avalaba el cigarrillo, que estaba mal juzgar a tu padre o madre por ejemplo, pero podías juzgar el crecimiento de tu compañero AA. Yo no acudí por problemas de drogas, sino por los antipsicóticos que quería dejar de tomar.
A pesar de esto, continuaba pensando que todo esto que había sanado era para poder estar con este chico, y continuábamos viéndonos intermitentemente. Yo le expliqué acerca de lo que pensaba de thetahealing, a lo cual respondió muy enojado y ofendido; que yo era malagradecida, que no valoraba mis aprendizajes, que yo mordía la mano que me ayudaba. Eso siempre llevaba a discusiones porque él decía, que la que no funcionaba era yo, no la técnica (nuevamente devaluando), y pues yo meditaba acerca de lo que decía, con esas creencias de que todo esta bien, que cada quien es libre, etc etc… Vaguedades y falta de valores y principios que son muy característicos de la nueva era, donde todo es laxo y todo es válido. Yo tenía libros, piedras, dijes, cuarzos, péndulos, las cuales decidí romper y tirar al salir del grupo de AA.
Agradezco que por el grupo de AA deje de tomar medicamentos, deje el grupo y continué con mi búsqueda de Dios. Desde entonces no he vuelto a escuchar ninguna voz, a veces siento ansiedad, pero sólo es momentánea y más bien por las situaciones diarias, y que gracias a Dios después se resuelven. En cambio continuaba con la relación con este chico, que ni novios éramos, mas bien amantes, amigos. Una etiqueta rara en la que yo solo era objeto.

Por ese motivo, ya sin medicamentos, decidí acudir con una psicóloga, quién fue muy profesional al ofrecer terapia breve, donde me fortalecí y pude tomar la decisión de alejarme de este chico. Desafortunadamente fue de manera temporal, no seguí las recomendaciones y regrese con él. Para finalmente confirmar que por mucho que yo había aprendido, y que había podido dejar el medicamento, este hombre no me amaba, sólo me utilizaba monetaria y sexualmente.
El año pasado finalmente decidí separarme de él, y aunque continuábamos teniendo contacto cada vez menos frecuente y sólo vía mensajes como buenos conocidos, tristemente él continua muy metido con Jodorowsky y su psicomagia, con sus cursos y talleres donde mezcla coach, thetahealing, chamanismo, constelaciones, etc… A principios de este año decidí alejarme totalmente. Tuve una pérdida familiar cercana que me hizo darme cuenta del valor del tiempo, que la vida es muy corta para malgastarla insistiendo donde no te quieren y donde no eres valorado. Y sobre todo, machacando tus valores y tu dignidad con tal de estar cerca de alguien.
Así que me mudé muy lejos, ya no se que es de él. Hoy estoy con la fe en que la esquizofrenia es una condición espiritual donde literal sí “entran espíritus negativos”. Este camino fue muy duro y se que Dios de muchas formas siempre me protegía. Se que mi formación es una mente científica, quizá los demás médicos dirían que soy de ese 10% que remite, en cambio; mi idea es que la esquizofrenia no es una enfermedad, es consecuencia de decisiones familiares y propias del “enfermo” que afectan a uno o más de la familia, y que sólo Dios puede dar esa “remisión”.
Llevo mas de 2 años sin medicamento, y no he tenido ningún brote psicótico. Me gustaría poder sustentar lo que me sucedió a través de un método científico para poder ayudar a más “enfermos” de este padecimiento.También creo que si estás con este diagnóstico, lo que yo les recomendaría es acercarse a Dios desde su corazón, no en un templo, no en una religión, no a través de más personas. Continuar con la medicación y poco a poco apoyarse más de un psicólogo, de la familia y sobre todo de Dios. Es posible que quizá no encuentre una manera de demostrar y fundamentar lo que considero y les planteo; pero se que en Dios siempre habrá una respuesta. Ojalá parte de lo que me sucedió pueda ser útil para quien lo lea. Sigo confiando en que quizá alguien demostrará que este diagnóstico es poco útil y que los medicamentos no ayudan mucho, solo postergan la sanación real… Sé que hallaremos la forma a través de Jesús…

Me gustaría insistir que cada paciente es totalmente diferente y que en muchas ocasiones la causa puede ser estructural a nivel cerebral (que es el menor porcentaje); sin embargo considero fundamental que el tratamiento sea llevado de manera integral: médico, psicólogo, que se incluya la familia y sobre todo la confianza y fe al poner tu salud en las manos del mejor Doctor: Dios. Muchas veces intenté retirar el medicamento, pero era bajo las condiciones equivocadas (con thetahealing, con chamanes, por desesperación y enojo, por querer ser aceptada por aquel chico -llama gemela, acudiendo a grupos de AA), la respuesta siempre la supe, pero llegaba a creer que necesitaba ir a la iglesia para poder sanar, situaciones que considero sólo alargan el acercamiento a nuestro Señor…
Te agradezco muchísimo Arella, la honestidad para exponer tus vivencias y dar soporte a quienes nos quieren callar o tratar de “locos” con esta verdad. Es una labor ardua pero también valiosa al reconocer todos los errores y engaños que nos dijimos a nosotros mismos y que fuimos responsables de propagarlos en la gente que queremos.
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