Los Cristianos verdaderos, juzgan con justicia

Los Cristianos verdaderos, juzgan con justicia

Un error que muchos Cristianos cometen es excederse en su paciencia, o considerar como algo no piadoso el poner límites y hablar con claridad a una persona, o incluso reprenderla. Y por hacerlo, se ponen en graves riesgos y sin saberlo, ponen en riesgos a otras personas en sus grupos familiares o de amistades incluso en línea.

Como cristianos no juzgamos la vida de una persona, es decir, el pecado, porque todos somos pecadores (Mateo 7: 1), pero SI juzgamos justamente de acuerdo a la Palabra de Dios.

La Biblia nos manda juzgar las enseñanzas de los hermanos Cristianos y sus frutos de sus comportamientos. Aquellos en Cristo debemos juzgar según la Palabra de Dios. Aquellos fuera de Cristo les mostramos el error de sus caminos, les predicamos el evangelio… y luego los dejamos en las manos de Dios.

También se nos manda a juzgar / probar las enseñanzas / doctrinas de personas que se constituyan en maestros,  para asegurarnos de que es correcta y que se relaciona con las Escrituras. Nada de poco amoroso tiene ésto, sino al contrario, es muy parecido al amor de un padre o madre que disciplinan a sus hijos o que los protegen de información o enseñanzas que puedan dañarlos eventualmente.

Hay muchos versos en la Biblia donde se nos pide que JUZGUEMOS / PROBEMOS:

1 Tesalonicenses 5:21

21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Mateo 7:15-20

15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.

16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?

17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.

18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.

19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.

20 Así que, por sus frutos los conoceréis.

1 Corintios 5:12-13

12 No es mi deber juzgar a los de afuera, pero sí es responsabilidad de ustedes juzgar a los que son de la iglesia y están en pecado. 13 Dios juzgará a los de afuera; pero como dicen las Escrituras: «Quiten al malvado de entre ustedes»

1 Corintios 14:29

29 Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen.

Juan 7:24

24 No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

Tito 1:9-16

9 reteniendo la palabra fiel que es conforme a la enseñanza, para que sea capaz también de exhortar con sana doctrina y refutar a los que contradicen. 10 Porque hay muchos rebeldes, habladores vanos y engañadores, especialmente los de la circuncisión, 11 a quienes es preciso tapar la boca, porque están trastornando familias enteras, enseñando, por ganancias deshonestas, cosas que no deben. 12 Uno de ellos, su propio profeta, dijo: Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos. 13 Este testimonio es verdadero. Por eso, repréndelos severamente para que sean sanos en la fe, 14 no prestando atención a mitos judaicos y a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. 15 Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada es puro, sino que tanto su mente como su conciencia están corrompidas. 16 Profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan, siendo abominables y desobedientes e inútiles para cualquier obra buena.

1 Juan 4

4  Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.

Muchos Cristianos toman como malo el que haya correcciones tanto entre personas que enseñan la Palabra de Dios de alguna forma, sobre todo pública (incluidas las formas virtuales como redes sociales y YouTube). También hay personas que utilizando el “no juzgarás” toleran en sus grupos personas que han demostrado malos frutos y que claramente se pueden ver sus intenciones, sin embargo el discernimiento queda denegado al utilizar un tipo de compasión que en realidad la Biblia no enseña.

Las personas con las que te relacionas, los maestros a los que escuchas, la gente que está en tu grupo de amigos presenciales o virtuales, tarde o temprano tiene influencia sobre ti.  NO apagues tu discernimiento, porque el mismo Jesús llegó a reprender, a enojarse y a descartar personas, siendo él mismo, Dios.

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