Liberación Espiritual y remoción de entidades

Liberación Espiritual y remoción de entidades

Recientemente estaba escuchando un video de un Pastor Norteamericano, quien de hecho fue de los pocos que me respondió al contarle mi historia por email y solicitarle ayuda con la liberación espiritual tras salir de la nueva era… y que estando en los Estados Unidos, me llamó de larga distancia pagando él la llamada pues en esos momentos no contaba yo con muchos recursos, para hacer oración por mí.  Siempre le quedé agradecida y aprendí de la importancia de dar su tiempo a las personas que buscan liberación, lo más posible.

Como había comentado, existen personas que se dicen Cristianas pero actúan más como expertos en la interpretación de las Escrituras y que no entienden porque no han vivido muchas cosas. Estas personas alegan que no es necesario orar para pedir por liberación espiritual, porque no estamos “bajo maldición”.

Cuando empecé a subir oraciones de liberación, viendo la enorme cantidad de personas que me pedían oraciones para sanar, estuve evaluando cuidadosamente que tales oraciones no se volvieran como las que hacen ciertas iglesias donde las personas se denominan “guerreros de la oración” y donde las personas en lugar de entender que es el poder de Jesucristo el que libera, empieza a pensar que es el suyo propio, y les pasa tal como Jesucristo advirtió, que no deberíamos sentirnos orgullosos porque los demonios se someten, sino porque nuestros nombres están escritos en el Libro de la Vida. Sin embargo hay personas que se embriagan con cierto poder y olvidan ésta parte tan importante de las enseñanzas de nuestro Redentor, y hasta se ponen en riesgo de ser engañadas por el enemigo. Yo nunca he sido de las personas que se sienten auto-importantes, por lo cual siempre cuidaba que las oraciones que comparto sean humildes y totalmente dependientes de Jesús y del Padre.

Sabiendo que la mención del nombre de Jesús libera a las personas de abducciones, entidades, parálisis del sueño y que en muchas ocasiones solamente decir : ¡Jesús! les ha librado de peligros, queda claro que la persona debe de algún modo pedir o solicitar esa ayuda, para que ésta sea dada.  En mi caso incluso en las últimas parálisis de sueño que llegué a tener, cuando quise declarar el nombre de Jesús, sentía muy claro como la entidad cubría mi boca y me trataba de evitar que dijera la palabra, y con esfuerzo lograba decirla y en ese instante, todo se esfumaba. ¿Porqué querrían taparme la boca entonces si no se supone que tengamos que pedir ayuda? los caídos conocen bien el poder en el nombre de Jesucristo.

En vista de todo lo anterior, no me quedaba duda que la intención como parte de la sanación de una persona es pedir la remoción de las entidades que controlan a las personas. Y sin embargo, leyendo algunos textos y comentarios de personas que se dicen en la fe, quienes consideran que esto no es necesario, porque no estamos bajo maldición, me parecía una enorme contradicción decir que no es necesario, cuando nuestro Redentor mismo liberó a las personas de demonios.

Buscando entonces sobre las formas como supuestamente se debería de expulsar a una entidad caída, leí mucho sobre el exorcismo Católico…. el cual realmente es una serie de ritos muy basados en el uso del agua bendita, series de pasos y que en muchas ocasiones se ponían muy agresivas las sesiones de exorcismo. Realmente nada de lo que hacen es Bíblico, ni creo que funcione, porque muchas personas tremendamente poseídas hasta su muerte, usaban de rutina rosarios, crucifijos, agua bendita y velas, y no tuvieron una liberación. Tampoco me pareció buena idea que los exorcistas se pongan a hablar con los demonios… esto es tremendamente peligroso, y leer que hay exorcistas del Vaticano que platicaban con Satanás, es bastante perturbador, porque si analizamos la Biblia, Jesús los mandaba a callar y no hablaba mucho con las entidades, ni les daba mucho foro para expresarse. Hablar con entidades es abrirse a escuchar sus engaños, esto también lo he señalado antes cuando me preguntan de las sesiones de hipnosis como las de Calogero Grifasi, donde el hipnoterapeuta se pone a hablar y sacar información de entidades, esto es espiritismo y arriesgarse a un engaño total.

Me quedó claro que no eran necesarias velas ni agua bendita ni nada de lo que el rito Católico propone.

Nuevamente, la Biblia me dio las respuestas cuando busqué en ella la forma como los Apóstoles liberaban entidades de las personas :

Hechos de los Apóstoles 16:18

Esto se repitió durante varios días, hasta que Pablo se cansó, se volvió y dijo al espíritu: «En el nombre de Jesucristo te ordeno que salgas de ella» Y en ese mismo instante el espíritu la dejó.

Me gustaría ver las críticas de éstas mismas personas que condenan las oraciones de liberación, sobre lo que dijo Pablo. Pablo dio una orden expresa respaldada en el nombre de Jesucristo, con la autoridad que le daba el tener al Espíritu Santo en él, y teniendo el respaldo de Dios en sus acciones y palabras.    Si vamos a lo que dicen éstas personas que condenan las oraciones de liberación, entonces tendrían que estar en contra de lo que dijo Pablo y condenarlo a él por expresarse así.

El poder y autoridad de expulsar entidades pertenece a Jesucristo, y solo funciona en concordancia con Jesucristo y si él desea que se lleve a cabo la liberación. La persona es solo un instrumento, y obviamente mientras más puro sea el instrumento, más lleno del Espíritu Santo es, y por tanto más viable para ser un buen instrumento del Señor.

La razón por la que un Cristiano puede pedir ayuda a Jesús para expulsar demonios o entidades, es porque estas entidades ya fueron derrotadas por Jesucristo en la cruz, y ahora el Redentor nos proporciona un arma para defendernos de ellos, pues podemos usar su nombre para protegernos y orar por otras personas.

Sin embargo, lo que he notado y que considero es importante comentar, es que las personas que empiezan a salir del engaño, a tirar la venda de los ojos, inician un proceso de regreso al Padre de manera espontánea. Cuando una persona se expone a la Palabra de Dios y al nombre de Jesucristo, tal liberación espiritual se inicia la mayoría de las veces de una forma espontánea, con las oraciones que ésa persona empieza a realizar por su cuenta,  y por tanto ya no es necesario recurrir a una tercera persona que ore para que se vayan las entidades, porque ellas por su propio pie se retiran de la persona cuando ésta se ha acercado a Jesucristo.  Más que un ministerio de liberación donde haya personas expresamente liberando a otros, lo que se necesita es acercar a las personas a la Palabra de Dios y a Jesucristo, para que ellos mismos empiecen su proceso de liberación por la presencia del Espíritu Santo en sus vidas.

Las oraciones son armas que se nos dan y son herramientas, pero lo que realmente da el resultado final a nivel de la eliminación de entidades es el tener al Espíritu Santo viviendo en cada uno de nosotros. Por lo mismo, la intención de éste blog y los videos es exponer a las personas (principalmente a ex nuevaeristas) a las experiencias vividas por otros y a la palabra de Dios y a los testimonios de otras personas que al reconectarse con Jesucristo, pudieron salir del engaño, así como exponer las estrategias de engaño del enemigo.

Ninguna entidad obedecerá y se irá si la persona no está saliendo de sus pecados, sigue con la misma vida, las mismas influencias, y no se compromete ante Dios. Por más oraciones que se hagan.  Pero también es importante que si una persona ya está caminando hacia el Señor, y se siente atacada, sepa que hay poder en el nombre de Jesucristo y que no tiene nada de malo pedir su protección y asegurar que cualquier entidad que aún quiera interferir sea reprendida y resistida. Bien se nos dice que al resistir al demonio, este se irá. El salmo 91 ha sido de gran utilidad cuando una persona se siente bajo ataque.

También es importante tener un balance, y ni asignar todo lo que una persona pasa a influencia de demonios para justificar sus pecados, ni tampoco ignorar la influencia de éstas entidades en las vidas de las personas, que tal como hemos visto, esa influencia se ha ido incrementando a medida que se les abren portales y que la gente ha dejado de tener conocimiento de Dios a través de su Palabra. El Apóstol Pablo bien habla de tal balance diciendo que debemos de evitar el pecado y caminar en obediencia, sin desconocer las estrategias del enemigo, las cuales debemos de oponer y denunciar.

Habiendo dicho esto, creo que queda claro que no hay ningún problema en orar de ése modo, siempre y cuando la persona recuerde que NO es su poder sino el de Dios, lo haga con humildad, y que recuerde que la parte primordial es aceptar a Jesucristo, arrepentirse, conocer la Palabra de Dios y aplicarla en sus vidas.