Agua bendita, velas e incienso : ¿los necesito para hacer liberación espiritual / orar?

Agua bendita, velas e incienso : ¿los necesito para hacer liberación espiritual / orar?

¿Debo usar velas, agua bendita o incienso para orar o liberarme espiritualmente? Varias personas me han contactado ya que otros blogs les han sugerido el uso de éstos elementos para realizar sus liberaciones espirituales. Me gustaría responder con la posición de nuestro blog al respecto.

Sobre el uso de agua bendita:

La Biblia no menciona nada sobre agua bendita de la forma como hoy se usa. Sin embargo actualmente vemos agua bendita en la entrada de las iglesias, bendita el primer día de cada mes lunar, y que se rocía sobre las personas. Esta práctica fue creada para suplantar la celebración pagana de la luna nueva, de acuerdo al Canon 65 del consejo de Constantinopla. Los primeros usos de agua bendita datan de siglo nueve después de Cristo.

Eso, agregado a que no se menciona para nada el uso de agua bendita en el Nuevo Testamento, hace concluir que la tradición del agua bendita fue creada para sustituir una costumbre pagana y tratar de reemplazarla con la idea de las pocas referencias Biblicas sobre el uso de agua para purificación.

Esta práctica tiene muy poco fundamento Bíblico, la Biblia en ninguna parte enseña a usar agua bendita de ninguna forma ni para ningún fin. El uso de agua bendita no es Bíblico.

Lo que libera a una persona o lugar es la oración y el nombre de Jesucristo, y el arrepentimiento que lleva a una persona a nacer de nuevo. No son las velas ungidas ni el agua bendita ni ningún aditivo extra que una persona considere tenga poder.

 Sobre el uso de velas para orar / velas “benditas” por un sacerdote para hacer liberaciones espirituales:

Las velas son objetos, que no tienen PODER ni CAPACIDADES SOBRENATURALES. En el paganismo se tiene la costumbre de cargar de energía artículos, lo cual equivale a “embrujarlos” para lograr cierto cometido, en ese caso ya estamos hablando de brujería.

Lo que las velas NO hacen, es acompañar las plegarias al cielo, hacerlas más efectivas o poderosas, o agregar ningún poder a nuestras oraciones. Es una costumbre de la iglesia Católica el dejar velas encendidas pues dicen que esto ayuda a que las oraciones sigan cuando la persona se ha ido de la iglesia. Esto NO es Bíblico. Una oración es una CONVERSACIÓN con el Padre del cielo, un diálogo entre dos seres conscientes que comparten el mismo espíritu. Las velas no tienen nada que ver con tal relación personal.

Las velas son usadas en varios tipos de rituales. Las brujas y los shamanes, los Católicos, los Nuevaeristas, algunos Protestantes, Judíos, Budistas e Hindús, todos usan velas. Prender velas es también consistente con las tendencias que abrazan al misterio, misticismo, y acceso a otras realidades.

Sobre el uso de incienso:

A primera vista, parecería que el uso del incienso es inocente. Pero demos un repaso histórico para poder entender mejor. La evidencia muestra el uso de incienso para propósitos religiosos en el antiguo Egipto, China, India y el Medio Oriente.

Los adoradores en templos Budistas se inclinan ante ídolos y colocan varas de incienso. Se usa incienso para quemar la nuca o los brazos de monjes Budistas y dejarles una marca. En el Hinduismo, el uso del incienso es muy popular y se usa para honrar a los dioses.

El Judaismo tiene una amplia tradición de uso de incienso, desde el tabernáculo. donde Dios dio las instrucciones para construir el altar de incienso, y cada día, un sacerdote quemaba incienso en el altar. Para los Judíos, el incienso era una forma de oración.

El incienso se usa todavía por los sacerdotes de la iglesia Ortodoxa. También tiene lugar en la tradición Católica Romana y en algunas iglesias Luteranas. Así mismo, el incienso es usado por neo-paganos y wiccanos en procedimientos para enviar energía y hacer hechizos.

Desde la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, el velo ha sido removido, la ley ha sido cumplida, por lo que ya no es necesario quemar incienso para acercarse a Dios, como leemos en Hebreos 9:11-14.

Los Cristianos tienen la libertad de quemar incienso o no, depende de su convicción. Sin embargo, primero es necesario hacerse unas preguntas: ¿cuál es nuestra intención al quemar incienso? Dios conoce nuestros motivos. Si nuestros motivos son aumentar el poder de nuestras oraciones o agradar más a Dios, estamos cayendo en la trampa del misticismo. No se nos pide quemar incienso para acercarnos a Dios, sino acercarnos con confianza y fé a través de nuestra aceptación a Jesucristo.

Otra pregunta a hacernos es si nuestras acciones provocarán que otro hermano en Cristo se confunda. Debido a la conexión del incienso con las religiones paganas, los Cristianos que fueron sacados y salvados del paganismo y de la nueva era pueden sentir resistencia a usarlo. Debemos considerar a aquellas personas que puedan mal interpretar el uso del incienso como una aprobación a prácticas paganas.

Tenemos la responsabilidad al sugerir y hacer recomendaciones a otras personas ya sea de agua bendita, velas o inciensos, de que alguien más no pueda interpretar esto como una aceptación a las costumbres paganas o de darle a entender a las personas que estos elementos tienen algún poder especial agregado, fuera de la oración y relación personal y directa con nuestro Padre y con Jesucristo.