Discernimiento y Guerra Espiritual : una guía básica

Discernimiento y Guerra Espiritual : una guía básica

Los tópicos de discernimiento espiritual y guerra espiritual están tan íntimamente ligados que cubriremos ambos en ésta entrada.

La guerra espiritual es sobre aprender como reaccionar a tus enemigos espirituales en formas que beneficien a tu alma. Bien… antes de que puedas reaccionar con sabiduría ante tus enemigos, tienes que ser capaz de reconocerlos. Aquí es donde el discernimiento espiritual es importante.

EL ENFASIS EN LA GUERRA ESPIRITUAL

Ahora en la Iglesia escucharás mucho de guerra espiritual. Esto es visto como un tema dramático y emocionante, y encontrarás muchos charlatanes que se hacen llamar intercesores, guerreros de oración, y exorcistas. Estas personas se consideran muy “poderosos” en lo que respecta a la guerra espiritual. Quieren ser vistos como la élite espiritual. Pero aparte de sus palabrerías, no vas a escuchar mucha sabiduría de esas personas. Al contrario, te van a hacer ver a la Biblia como un recetario de hechizos que puedes usar contra los demonios. Se harán pasar como intermediarios en tu comunicación con Dios, y te dirán que tu vida sería perfecta si usaras todos esos encantamientos Cristianos, y que cada experiencia tonta que no te guste la canceles en el nombre de Jesús.  No escuches a ésa gente que se presenta como pavoreal y se pone títulos de intercesor o de guerrero. Cualquier persona que se haga llamar experta en demonios solo prueba el ego que los ha cegado. Y no queremos a un ciego que guíe a otro ciego… porque ambos terminarán lastimándose.

LA FUENTE DEL DISCERNIMIENTO

La Iglesia se concentra mucho más en los dramas de la guerra que en el discernimiento. En realidad es necesario hacer lo contrario y enfocarse en el discernimiento. El discernimiento se construye en la sabiduría que sólo el Espíritu Santo puede darte para entender las cosas y enseñarte cómo aplicarlas en la vida cotidiana. Es siempre Dios, no los humanos, quien debe recibir el crédito por enseñar aspectos espirituales.  Si Dios usa a un humano para hablar de sus experiencias, está bien, pues la persona es irrelevante.  Hay que mantenerse enfocado en Dios y darle a EL todo crédito por enseñarte.  No se debe alabar, admirar ni formar dependencias en humanos cuando se trata de asuntos espirituales.  Solo se debe alabar, admirar y depender de Dios.

Antes de seguir leyendo ésta lección, asegúrate de haber preguntado al Espíritu Santo, que te muestre lo que te sea útil en éstos escritos. No se trata de siempre creer todo lo que se lee. Siempre se checa con el Espíritu Santo cuando se recibe alguna información.

Ya que el Espíritu Santo es una figura central en todo ésto, necesitas tener cierto entendimiento de quién es. Muchas denominaciones Cristianas virtualmente ignoran al Espíritu Santo, o te dicen que él es la Biblia. Pero no, no es un libro, es el Dios Todopoderoso también, y debe ser tu guía primario en ésta vida. Jesús introdujo al Espíritu Santo como quien nos enseñaría la verdad en éste mundo.

LAS PARTES INVOLUCRADAS

El discernimiento empieza cuando eres capaz de hacer la diferencia entre lo que realmente eres tú y algo que NO eres tú. Como cuando andas con tus amigos, parece obvio, pero aunque salgas con María y con Juan, tu sabes que no eres María ni eres Juan. Es fácil distinguirse con otras personas.

Pero cuando hablamos de aspectos espirituales, las cosas se complican, porque TU no eres la persona que ves en el espejo. Lo que ves en el espejo es solo tu traje de piel, una máquina física que usas para operar en ésta dimensión física que llamamos la Tierra.  Tu traje humano es como el coche que una persona maneja. No es lo mismo el hombre que el carro que conduce.  El verdadero YO es el espíritu que vive dentro de tu traje humano. Yo le llamo ALMA, y me refiero a otras personas como almas, porque eso es lo que son.

Cuando escuchamos a otros maestros en la Iglesia, verán que usan el término “alma” para diferentes cosas. Algunos la refieren a las emociones. Otros dicen que eres carne y alma y espíritu.

Vamos a definir claramente la diferencia entre TU ( tu alma ) y tu traje terrenal (tu cuerpo). Tal como un carro tiene asientos y motor y ruedas, tu cuerpo es una maravillosa y compleja máquina que tiene muchas partes.  Estas son las partes :

Tú : ALMA                  Los componentes de tu traje físico : Cuerpo, mente y emociones

Como podemos ver arriba, cuando hablamos acerca de quienes somos desde una perspectiva espiritual, estamos solo hablando de tu alma. No estamos hablando de tu cerebro, de tu cuerpo, o de tus emociones. Todas esas cosas ciertamente te afectan, pero no son por lo que Jesucristo murió en la cruz, ni son lo que te vas a llevar contigo cuando mueras. Solamente TU ( tu alma ) se irá de ésta tierra a la eternidad, tu traje terrenal con todos sus componentes se quedará atrás y se descompondrá. Solo TU eres un ser eterno, construido para durar por siempre. Es vital que empieces a verte como un ser espiritual en un traje de carne, porque es así como Dios, los ángeles, y los demonios te ven.

EL ALMA CONTRA EL TRAJE : CÓMO TE JUZGARÁ DIOS

Eres un ser espiritual con una voluntad independiente. Tu traje humano también tiene su propia voluntad – es como un auto inteligente. Ya que tu traje humano tiene su propia voluntad, la vida se complica. Imagina que haces una llamada desde tu celular usando la función de manos libres. Le dices a tu teléfono : “llamar a María a casa” pero en lugar de eso, tu teléfono se decide llamar a Juan al trabajo. Naturalmente a todos nos ha pasado y es muy frustrante…

En la vida real, tu alma se frusta mucho también cuando el traje corporal ignora sus comandos. Tu alma le dice al traje corporal : “deja de ver esas películas porno en internet”. Pero tu traje corporal le dice a tu alma : “déjame, me estoy divirtiendo”. Cuando sinceramente quieres agradar a Dios, pero te encuentras cayendo en la tentación y sintiéndote pésimo por ello, lo que pasa es que tu traje corporal está ejerciendo su independencia y rechazando lo que el alma le dice que haga.

Como humanos, ¿podríamos manejar sin usar un carro? no podemos. No somos una máquina con ruedas y motor, no podemos conducirnos como carro. Pero ahora imagina que estás conduciendo tu carro un día y que atropellas a un peatón que cruza la calle. La policía viene y te lleva a la corte. ¿Para qué te llevan allí? para determinar tus intenciones.  Tú personalmente no atropellaste al peatón de la calle, lo hizo tu coche. Pero ahora la pregunta es si tú a propósito atropellaste a la persona o si lo hiciste por accidente.  Tus intenciones tienen mucho que ver en el castigo. Si se determina que atropellaste a la persona a propósito, se te declara culpable y se te manda a la cárcel por asesinato. Si se decide que fue un accidente, puede que te manden un tiempo a prisión o te multen, pero el castigo será mucho menos severo porque no querías hacer lo que hiciste.

Dios entiende que en ésta vida, tu traje corporal a veces se sale de control como un carro sin frenos. Se mete en cosas que tu alma no quiere hacer. En otros tiempos, tu traje corporal se mantiene recto mientras que es tu alma la que se rebela ante Dios. En la eternidad, es Dios quien va a juzgar las intenciones de tu alma. Tendrás la recompensa las veces que tu alma quería hacer lo correcto, y las consecuencias cuando tu alma quiso hacer lo incorrecto.

El profeta que se levanta y entrega una falsa profecía en nombre de Dios solo para jalar atención a sí mismo, va a ser disciplinado por la rebelión de su alma. El Pastor que realmente le importa hablar los mensajes de Dios de manera certera, aunque no sea bueno con las palabras, será recompensando por su fidelidad. El consejero que sinceramente quiere honrar a Dios pero dió malos consejos tendrá atenuantes, mientras que el misionero que pasó por grandes pruebas pero solo para recibir la gloria para sí mismo será disciplinado.  Tiene mucho que ver la intención del alma, porque Dios es justo y entiende que tu alma es sobre lo que tienes total control.

En buenos días, tu alma puede hacer que tu traje corporal haga lo que le dice, En malos días, tu traje corporal se comporta como un niño rebelde y el alma queda derrotada.

El paraíso será una experiencia fabulosa para quienes sinceramente desean agradar a Dios en la tierra, porque se darán cuenta que Dios estaba tomando atención a los deseos de sus corazones.

LOS ELEMENTOS DE LA GUERRA

A diferencia de nosotros, los demonios nunca se confunden entre la diferencia de tu alma y tu traje corporal. Ellos saben que tu alma es a quien Dios ama y que las elecciones de tu alma son lo que le importa. Así que los demonios van tras de tu alma. Todo lo que los demonios hacen es sobre impactar negativamente tu alma. Pero mientras los demonios están tratando de jalar tu alma hacia abajo, el Creador está interactuando con tu alma también, invitándola a acercarse a él.  Tu alma ahora se encuentra entre dos grupos que están luchando por tu atención : Dios y los demonios.

 Mientras ésta imagen captura nuestra lucha, en la vida real, la batalla es mucho más compleja. En la Tierra, tu alma está rodeada por seres con voluntades independientes que están todos tratando de influirte. Tu alma también está atrapada en una máquina muy inteligente – tu cuerpo – que también tiene su voluntad. Veamos ahora todas las influencias con las que tu alma debe lidiar :

Con todas estas partes bombardeando tu alma al mismo tiempo es fácil sentirse abrumado. Cuando una persona está gritando en tu cara, no puedes pensar en nada más. Cuando tu traje corporal está gritando de dolor porque te golpeaste el dedo en un mueble, tu alma no puede pensar en nada más. Cuando los demonios te bombardean con pensamientos condenatorios, o tu traje corporal pide sexo, o tu esposa te está molestando o el Espíritu Santo te está mostrando cosas con convicción, tu pequeña alma empieza a apanicarse con la sobrecarga del sistema. ¿Cómo encontrar la paz en medio del caos?  regresando el enfoque a Dios y alineándose con SU verdad.

ELEMENTOS PARA LA VICTORIA

Contrario a lo que muchos en la Iglesia te dicen, la victoria espiritual no se encuentra solo recitando versos Bíblicos, o sólo eliminando demonios. Esto es solo una parte. La victoria espiritual se gana sobre todo permaneciendo asidos a Dios. Cuando te sientes estresado(a) y enojado(a), necesitas ser como un pequeño niño(a) que regresa a agarrarse de la pierna de su Padre.

La Iglesia está mandando a muchas personas a considerar la guerra espiritual como algo así :

El enorme demonio que estás a punto de eliminar por ti mismo “con solo una oración de liberación “

O peor, así :

 Tú decidiste tomar las cosas en tus manos y te lanzas a la batalla, esperando que el Espíritu Santo vaya contigo solo porque tú así lo decides

Aunque ambas imágenes se ven muy empoderantes, y todos las hemos usado en nuestros blogs y videos en un momento dado para expresar la idea del arrojo y valentía que debemos tener, ya que no se nos ha dado un espíritu de temor sino de valor, hay algo que no es exacto en éstas imágenes.

Están llenas de auto-exaltación ( que es lo que la gente en ocultismo y nueva era promueven mucho, el ser totalmente auto-suficientes, aunque terminen apaleados por entidades una y otra y otra vez ).   Siendo honestos… tú no eres un poderoso guerrero (a) comparado a los demonios. Estos son principados, potestades y seres en dimensiones superiores, que obedecen solamente porque un ser de más alto nivel es llamado por ayuda.  Si tu fueras un conejito, los demonios son como un tanque militar, un solo tiro de su cañón y habría pedacitos de conejo por todos lados.

Es importante que mientras que sabemos que se nos ha dejado autoridad espiritual en el nombre de Jesucristo, entendamos que es un poder prestado, y que si fuese solo por nosotros, estaríamos totalmente indefensos en el combate contra los demonios. Esas actitudes de poder venderlos solos, vienen precisamente de los demonios, porque quieren que pienses que puedes vencerlos por tu cuenta.

A los demonios les encanta cuando vamos a la carga contra ellos anticipándonos al Espíritu Santo y pensando que sabemos qué les tenemos que decir. Muchas veces el Espíritu Santo dejará que los demonios demuestren su poder solo para que las personas puedan testificar que efectivamente son poderosos y no se puede estar jugando a invocarlos o traerlos a tu vida mediante rituales, lecturas psíquicas y nueva era. Incluso en la Biblia se nos muestra el resultado de los exorcistas quienes confrontaron a un endemoniado, quien al no reconocer la presencia de Jesús o del Espíritu Santo en ellos, se les fué encima y los dejó peor de maltrechos. Hay diferentes niveles de demonios, y hay muchos que son muy poderosos. Hay que saber estar preparado,  puesto que hay niveles entre ellos.

Jesús, El Padre y el Espíritu Santo son igualmente poderosos y los tres están en todos lados. Los tres pueden sacar demonios y alejarlos de tí sin ningún esfuerzo, pero nos enfocamos especialmente en el Espíritu Santo porque es quien nos enseña qué hacer.  Es el Espíritu Santo que vive en nosotros, como consejero y guardián en ésta primera fase de nuestro viaje a la eternidad. Así que es quien nos ayuda cuando los demonios nos atacan.

Por tanto una verdadera imagen de guerra espiritual, se parece más a esto:

 Como puedes ver, no hay nada glamoroso en la postura correcta de la guerra espiritual. Actuamos como niños frágiles porque eso es lo que somos. Corremos al lado del Espíritu Santo, a tomarnos de su pierna, lloramos en sus brazos, y contamos en EL o en Jesús o en el Padre para que nos ayude.   Ni siquiera pensamos en salvarnos nosotros porque sabemos que no tenemos ese poder. El poder entender con humildad todo lo que tu NO eres, es vital en la guerra espiritual. Y cuando respondes correctamente – que significa pedir la ayuda de tu Creador para ser liberados de esos monstruos – tendrás la victoria.

La victoria no significa experimentar la paz de manera instantánea, significa salir de algo más fortalecidos con un lazo más fuerte con Dios. La guerra espiritual, tal como otras pruebas de la vida, son herramientas que usa Dios para acercarnos a él. Mira las fotos de los niños en la imagen de arriba, observa como se agarran de sus Padres. Ahora compara con las imágenes de los guerreros. ¿Qué es lo que ves ? a un montón de figuras independientes enfrentando solos a los caídos.  ¿Ves la diferencia?

Dios nos crea para ser dependientes de EL, por lo cual los demonios tratan de cultivar esa forma de pensar de que todo lo podemos por nosotros mismos. Los demonios siempre tratan de alejarnos de la verdad y animarnos a distanciarnos de Dios, que es nuestro único protector. El Espíritu Santo siempre tratará de regresarte a la verdad y animarte a que te agarres de él con más fuerza. Dios nos diseñó para ser criaturitas que dependemos de él para todo ( quien diga que no es así, que pruebe si puede evitar la muerte, las enfermedades, eligió su género físico al nacer, etc ). Entre más confiamos en su guía, más satisfecho estará Dios, pues como buen Padre, el sabe lo que es mejor para nosotros.  Entre más nos alejamos y actuamos como que ya sabemos todo, más nos ponemos en riesgo ( tal como pasa con los hijos en cualquier familia ).  Debemos pisar la tierra y entender que no estamos en los niveles espirituales superiores y confiar en la guía y orientación de nuestro Creador.

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