Narcisismo, parasitación y cómo afecta las relaciones humanas

Narcisismo, parasitación y cómo afecta las relaciones humanas

 Cuando hablo de una entidad negativa u obscura, no estoy hablando de la personalidad narcisista en sí misma, sino más bien de lo que la posee.  Recuerdo una relación narcisista que tuve y realmente pienso que mi ex-novio estaba poseído por una fuerza obscura.

Cuando alguien es debilitado a través de abuso, drogas, alcohol, rituales nuevaeristas, cultos o algo así, queda vulnerable a ataduras con entidades. Estas entidades son almas desencarnadas que se pegan como un parásito, a su huésped y tienen una experiencia física a través de ellos.

Pruebas de éste hecho, que actualmente se le llama muy modernamente “walk-in”, las podemos encontrar en tiempos antiguos, desde los recuentos en la Biblia de la liberación que Jesucristo hacía, como posteriormente cuando se leen los detalles de cómo dictadores, militares, y personas clave estaban metidas en ocultismo. Para muestra, un botón : Hitler era un ocultista y muchas veces despertaba en gritos de terror diciendo que esos seres venían por él.

Por tanto es enteramente posible que algunos de los comportamientos que hemos identificado como “desorden de la personalidad narcisista” vengan de una entidad pegada a la persona. Hay una diferencia entre influencia de entidades y posesión, tal como la vimos en el exorcista. La posesión toma control total del cuerpo donde una entidad comparte el espacio, creando una fuerte influencia en la vida de su huésped. Han habido casos donde un no-fumador derrepente ha sentido la urgencia de fumar un cigarrillo, o que derrepente su orientación sexual cambie.  Puede darse el caso de un cambio abrupto en alimentos o preferencias en general.

Cuando una entidad se pega a alguien, esa persona queda muy fuertemente influenciada por ella. Su comportamiento cambia completamente. Puede volverse maligno, violento, controlador, dominador y manipulador. Puede ser permanente o solo en ciertos momentos.

Cuando vivimos o estamos en una relación íntima con alguien que tiene una entidad pegada, nosotros quedamos a merced de ser influenciados o afectados por la misma entidad. Inclusive podemos quedar vulnerables a albergar entidades por nuestra cuenta, a medida que se debilita nuestra voluntad.  La misma entidad puede potencialmente atacar a ambos miembros, ya sea para unirlos para ciertos fines, o bien destruir la relación.

En algunos casos, la persona portadora de la entidad puede poner en peligro a su pareja, como ciertos casos donde una mujer tenía lazos con ocultismo nunca sanados, y cada marido con quien se casaba, fallecía de manera trágica. Las parejas posiblemente no tenían esa atadura originalmente, pero al unirse a esas parejas, unir sus vidas y unirse sexualmente, la entidad se traspasa. A esto nos referimos con las enfermedades de transmisión sexual, que muy aparte de las enfermedades físicas, pueden ser incluso más graves y desastrosas.

La mayoría de la gente no le gusta pensar en entidades pegadas. Es demasiado extraño, demasiado bizarro para digerirlo. Es como en las películas. Sin embargo es una realidad que debemos considerar cuando tratamos con personalidades narcisistas.

Si tú sospechas ataduras con entidades, puede que no puedas hacer nada por tu pareja pero puedes hacer algo por tí. Necesitas trabajar cerrar las puertas y negarle el acceso a esta entidad. La mayoría de estas entidades están buscando tener una experiencia física. Al no tener ya cuerpos, desean disfrutar de todos los placeres de la carne, incluyendo sexo, dorgas, alcohol, relaciones destructivas, incluso rituales y nueva era y cosas que hacían cuando estaban encarnados.

Cuando estés lidiando con una atadura por una entidad, es mejor no enfocarse en la entidad pegada en tu pareja narcisista. Porque podrías encontrarte con extrema resistencia. Desafortunadamente, la reacción de una persona si le dices que puede tener una entidad pegada, un parásito psíquico vá a ser que piense que estás loco(a). Primero hay que enfocarse en limpiarse y liberarse uno(a) mismo antes de poder ayudar a alguien más. En algunos casos hay que evaluar si es posible incluso seguir con esa relación y si la otra persona realmente desea sanar. No se puede ayudar a quien no desea ser ayudado, o que no se dá cuenta que tiene un problema.

En esos casos lo mejor es autoprotegerte, blindarte, decidir si pueden seguir juntos y hacer mucha oración pidiendo que la persona afectada pueda sanar ( muchas veces las oraciones son escuchadas y la persona pasa por una situación que las saca de su ignorancia y las lleva a sanar ).

Nuevamente : prácticas ocultistas, nueva era, drogas incluso las de tipo shamanico, traumas, maltrato, alcohol, prácticas energéticas y activaciones nuevaeristas son terreno fértil para entidades para poder accesar a los cuerpos humanos. Por ello tanto énfasis en éstos momentos por lograr parasitar a los más que puedan. Quien no esté bien informado y protegido, tiene mucho riesgo para caer en las redes. Hoy más que nunca, se recomienda mucho discernimiento, y conocimiento de la Palabra de Dios, pues sacar a una entidad no siempre es rápido ni sencillo, y requiere de un proceso de liberación y nacer de nuevo que es todo un proceso que debe realizarse con sinceridad.

Comparte el artículo con: