¿Cómo damos permiso a los espíritus familiares de interferir con nosotros?

¿Cómo damos permiso a los espíritus familiares de interferir con nosotros?

“Las parasitaciones de espíritus familiares pegados a las personas pareciera que no requieren permiso de su huésped. Esto parece ser una violación del libre albedrío. Parece también refutar la noción de que cada persona es responsable de crear su realidad y que no son víctimas. El aparente conflicto se origina de las definiciones de “permiso” y de “libre albedrío”.

La ignoracia y la negación de la posibilidad de ser interferido por espíritus no es una defensa contra éste fenómeno. Creer o no creer en la existencia de entidades intrusas no cambia la realidad de éstos seres y sus comportamientos.

En negación e ignorancia, o por confundirlos con ángeles, extraterrestres, maestros ascendidos, familiares difuntos o almas gemelas, la mayoría de la gente no rehúsa su permiso hacia éstos intrusos no físicos. Una persona soberana tiene el derecho de rechazar cualquier violación o intrusión de cualquier ser. Pero con un conocimiento limitado ( o nulo ) de la Palabra de Dios,  y percepciones erradas de la naturaleza del mundo espiritual, la realidad no física, muchas personas se dejan abiertas.

Está de moda ahora entre los seguidores entusiastas del “New Age” el intentar canalizar un poder “mayor”, un maestro espiritual que utilizaría la voz de cualquier persona dispuesta para transmitir “palabras de sabiduría”. Algunos creen que con usar las palabras “para mi mayor y más alto beneficio” cuando llaman a un espíritu para canalizarlo, se protegen. Lo que no saben es que están dando permiso expreso a la entidad desencarnada. Los roles de “maestro” y “alumno” y decir que la interacción sea “para mi más alto bien” pueden ser usados por las entidades como consentimientos válidos para iniciar la posesión voluntaria.

Mucha gente repite mantras, hace meditaciones gracias a programas hipnóticos en las masas, libros, o gurus que las recomiendan, sin siquiera saber a qué es lo que están dando consentimiento a entrar en sus vidas.”

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